Pobreza, Celibato y Obediencia

Pobreza

Los hermanos de la Sociedad Fraterna de Misericordia viven confiados en la Providencia de Dios. Buscan estar desatados de las cosas y las relaciones, sin tratar de guardar tesoros en la tierra.

Los hermanos viven una vida sencilla en relación con comidas, casas, ropa, etc. Todo lo que tienen, lo tienen en comunidad y lo comparten con los pabres a los que sirven. Esta pobreza les permite moverse en su caminar y es vivida en un espíritu de simplicidad alegre, con gratitud al Señor que nos provee tanto.

La pobreza como actitud envuelve una vida de desprendimiento propio en unión con la cruz del Señor dado a que el amor requiere sacrificio y desprendimiento tanto material como afectivo.  Seguir a Jesús requiere la disposición de morir para sí.

Celibato

El Celibato es un regalo de Dios, que captura el corazón del hermano y lleva su amor a todos los seres humanos. Es un amor que llega a los necesitados y marginados ofreciéndoles la Buena Nueva.

Este celibato hace a los hermanos disponibles a cualquier misión y así su atención exclusiva al trabajo del Señor. Para poder llevar a cabo la vida es necesario mantener una vida de oración intensa.

Obediencia

Los hermanos le guardan obediencia a su moderador o a quien él le dé la posición de autoridad. Se busca la voluntad de Dios por medio de dialogo comunal, consulta y discernimiento.

El espíritu de obediencia requiere que un individuo a menudo sacrifique su deseo personal por el bien común.

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